sábado, 30 de octubre de 2010

30 X 10

La tranquilidad que viene con la confianza, más que con el abuso, de ciertas sustancias es necesaria como lo es el café por las mañanas de lunes después de fin de semena de puente y con examen.

Es una tranquilidad merecida pero culpable. No niego en ningun momento que el consumo de ellas, puesto que implican la comercialización, implica muertes. No apoyo las muertes, no es que no me pesen ni que no me importen.
Es complicada un disertación en la que los daños son "invisibles", cadáveres y cadáveres de personas que no conozco, que nunca he visto y nunca vere pues mi vicio, como una de sus peores consecuencias, cobra como peor culpa ser una planta asesina.

La disertación semántico-filosófica sobre lo que significa que una planta asesina sea agentiva debe quedarse a un lado siempre, un hábito así no tiene derecho a la broma, al cuestionamient, a la irreverencia pues ésta, como siempre, lastima.

Las complicaciones de una desición no se hacen patentes sino hasta que un interlocutor las cuestina, es difícil ser cuestionado, no va con cualquier carácter. Así como no va con todos los caracteres preguntar no va con todos responder, de hecho va con aún menos. Requiere de curiosidad y valor preguntar, implica a menudo ciertas consideraciones para con el interlocutor, una percepción propia sobre la curiosidad, el morbo y el espacio mental ajeno. En realidad el verdadero acto de valor a menudo viene cruzando el act comunicativo y juzgando la respuesta, aun cuando ésta sea una negativa de contestar la pregunta, aun cuando la negación de la respuesta sea en sí mismo algun tipo de respuesta con contenido, decir "nada" dice más de lo que los indagadores quieren creer.

Cuando una desición se basa en el placer es mucho menos sostenible que muchas otras. Primero, sería sostener que que el placer es un tipo de beneficio, uno personal, intransferible (excepto en el caso de que alguien este enamorado de ti ya que en ése caso también al otro le daría gusto, en teoría, que este beneficio es considerado mayor o más importante a los daños o consecuencias negativas pueda atraer. Qué tipo de persona es aquélla que considera "pocos daños" la muerte de personas. lamuerte es curiosa cosa, uno puede sentir que muere un poquito cuando no es feliz, no hay más finalidad en la vida que la felicidad, no hay más consideraciones que las que nos meremos nosotros y nuestra paz.

Se buscan amigos por ello, amores, placeres, pasiones, compromisos. Se acude a llamdos y se beben tragos amargos como consecuencia o precio. Se disfruta lo malo y lo bueno como conciente aceptación de un tipo de vida que es asumido y razonado.

No hay justificación para un placer, pero no por ello deja de serlo. Es como un claro, un lugar donde llegue un poco mas de luz o donde se tenga cierta tranquilidad. Es un camino para aquél lugar, no el único y aun menos el mejor, hay otros más efectivos y hermosos, caminos que hacen olvidar el destino. El claro por otra parte tampoco es un destino, es como un descanso de unas grandes escaleras. Es y no es un claro por que a veces parece más como un algo más que se me escapa ante la insistencia de admitir que simplemente es un placer, un placer al que desearía no tener que explicar y menos defender.

Es la libertad sin responsabilidad de la libertad de prensa, es el tipo de libertad que gozamos en otros medios los que escribimos sabiendo que posiblemente esto ni siquiera sea leído. Pero las palabras... quién dijo que a las palbras se las lleva el viento debió ser inmortal.


Es un vicio, sin duda, sólo por q hace mal. Es el peor vicio del mundo por que hace mucho daño, debo ser la peor persona ddel mundo por no importarme, pero me importa y lo hago, y ya no puedo sentirme peor.

miércoles, 30 de junio de 2010

30VI10

Paciencia

Respirar profundo, levantar la mirada, levantar un poco el labio o girar la cabeza para esconder con disimulos alguna expresión son unos cuantos de los síntomas de no tener paciencia. Encontrar una razón poderosa para no reaccionar con total libertad no sólo requiere no sólo de paz mental o deseos de ser políticamente correcto sino un elaborado discurso filosófico ideológico con si mismo que puede no haberse a cabo aún.

La paciencia se puede esconder tras los motivos más ridículos en la vida diaria o se puede convertir en una elección de convicción casi irreverente.

Tomar la decisión adecuada o adecuarla al momento y situación demandante implica un riguroso análisis inmediato el cual no siempre está en condiciones de realizarse, posiblemente incluso se desarrolla demasiado tarde. De esta manera, cuando las situaciones que nos prueban se repiten, un mecanismo dentro de nosotros se despierta y puede hacernos inverosímil el hecho de que “aquéllo” siga molestándonos sin inmutarse al respecto o de que a nosotros siga importándonos. Rehacer el análisis, pero ahora enfocado en por que nos molesta, de nuevo requiere trabajo mental, una inversión de tiempo nada despreciable y cuestionar nuestra posición (lo que podría implicar otros exámenes a su vez). Al final toda evento en el mundo puede hacernos desear paciencia en cualquier momento, es inevitable, el mundo está lleno de cosas horribles, apestosas, repetitivas, poco creativas, absurdas, incómodas, inverosímiles, incorrectas y estrafalarias. Pero las personas no, detrás de tanto cuestionamiento podemos siempre podemos tratar de inferir por qué mierda hay que discutir.
En ese punto siempre me atoro, nunca sé por qué no se me permite sencillamente guardar silencio o sencillamente mandar al ex-compañero de diálogo a saludar a su madre.

martes, 22 de junio de 2010

32 VI 10

Primero.
Al aire libre.
Los lunares resaltaban como territorio no marcado. Eran puntos que unir con la mirada curiosa, ávida, resplandeciente ante tanta proposición indecorosa. La única forma de unir tantas marcas fue con más marcas. Los labios tronaron suavemente sobre cada uno, la cifra final no importó: terminaba en 7 y fue suficiente para que todo cediera. El impaciente deseo alimentado con besos de escalera, puerta, parque; los pocos robados entre libros; todos se desbalanzaron súbitamente cuando en algún momento se venció el rumor de timidez.
Fue robarle la confianza al morbo y ni así terminó en morbo aquéllo. La curiosidad reinó con su afán lúdico, dio un par de vueltas. Las miradas se guiaban en silencios y frases numeradas: fue un rato bien invertido en pintar estrellas con la piel y luego borrarlas con apretones y arrumacos que probaban distancias y permisos. Todo trotó en orden. El ambiente se saboreó con el aroma recién descubierto del sudor ajeno, olor que se grabó después indeleblemente pero que era, en ese entonces, un desliz de provocación. Fue la combinación perfecta, varios días, varias soledades. Los pormenores son más curioso que dignos de causar sobresalto, movimientos torpes que no se cuadran, las vueltas no pensadas y bien sentidas, risas aún nerviosas, era mucha experimentación con un tentar y regresar de olas, un estira y afloja lento y delicioso que se aflojó del todo con una sonrisa que inventamos para eso.

23 VI 10

Sólo le tomó un momento desnudarlo. Ahí, en medio de miles de personas, con un olor a humanidad y un calor de gente. Después de no verlo, cuando lo volvió a ver lo vio sin ropa.

***

Ésa era la expresión:
-Se ve que coge rico-
Cuando oyó la frase y lo vio, lo recordó tal cual lo había tenido unas horas antes.
--Pues...- fue la respuesta. Sí, lo hacía en realidad.
Era cosa de imaginárselo. Era cosa de imaginarse en serio.

viernes, 18 de junio de 2010

18VI10

Estoy triste, mucho. Soy un élitro mojado que se despinta. Nadie puede verlo, todo es a solas. Por primera vez no he levantado olas, no me he derrumbado frente al mundo, no he alzado la voz.Y es que no lo he visto, no he sabido nada de él, ni su voz, ni sus palabras en línea, ni sus opiniones en libros virtuales. No mensajes, no comunicación, ahora sí lo sé: del silencio ya no brotará complicidad alguna.

sábado, 22 de mayo de 2010

22V10

En contra de lo que dejo ver, la vida se esfuerza por satisfacer mis expectativas. Cada que deseo algo, sobre todo si mi deseo es banal, es probable que de alguna manera casual llegue a mí. A menudo, al caminar por la calle, lleno mi cabeza de deseos hilarantes al son de la música de siempre. Paso tras paso, ocurrencia tras ocurrencia sobrellevo la existencia citadina. Y así de complacencia en complacencia me dejo llevar, lo malo es que mi pesimismo me aguada tan grato regalo del destino. La mecánica de mi propia desventura es simple y no por ello mas fácil de evitar: inicia con un "desearía" y se deja ir en un sinfín de "pero estaría mejor si". De tal suerte si me hubiera satisfecho con desear hubiera disfrutado de un place completo, pero como ya planteé cada posibilidad de ser mejor sólo pasa a ser una bella casualidad.

lunes, 3 de mayo de 2010

03 IV 10

Mi hueva de domingo a media tarde amenaza con matar mi lunes. LA inercia del poder y querer pretende apoderarse de mis berrinches y mandar lo que no debo a la verga, así mi cerebro se concentra en no ceder.

Brrr, días de soledad dilapidados en nadas que nada dejaron, dilucidaciones sobre lo mismo sin que eso asegure dignidad o solución para algo. Torpes torturas que, aunque breves, no llevan más que a no poder abandonar del todo esa tristeza que amarga mi nuevo estado de alegría. No puedo esforzarme por ser feliz si esto sigue así y me rehusó a dejar de serlo por algo sin fin.

Ay el berrinche, si su sola fuerza caústica no hirviera mis intestinos con su inefable falta de paz, sino se me repitiera en la mente. Con la posibilidad de que encontrara forma de eludirlo me calmaría un poco, sin embargo, sólo se muestra más justo y menos sereno conforme pasa el tiempo y alimenta esa idea ni tan bien marinada del abandono.

Y yo me hago chaquetas mentales en las que recupero tanta independencia y alegría sin que me estorbe pero llega él y me recuerda que sin él nunca soy tan feliz y que basta uno de sus torpes movimientos para que todo se rompa.

Es apenas lunes y no quiero nada de todo lo que quiero hace por q él está ahí. Quiero evitarlo y tantos compromisos no me dejan, quiero matarlo y tanto amor no me deja.

Es lunes y desearía estar lejos.